¿Apuestas por la madera para el mobiliario de tu casa? Buena elección, la madera ha sido el material más utilizado en la fabricación de muebles desde hace tiempo por su belleza, duración y resistencia. Sin embargo, hay diferentes tipos de madera así que, ¿cuál elegir? Te contamos cuáles son las mejores maderas para muebles.

 

Tipos de madera para muebles

Como sabes, existen muchas posibilidades diferentes cuando hablamos de tipos de maderas para la fabricación de muebles. Dese maderas tradicionales y baratas, como el pino, hasta muebles de madera de gran valor, con la que se fabrican muebles de lujo. De momento, nos centramos en la clasificación entre maderas duras y maderas blandas.

Duras

La madera dura proviene habitualmente de árboles de angiospermas, son fáciles de identificar porque son aquellos que disponen de flores y frutos. En su mayoría, se trata de árboles de hoja caduca, que suelen crecer de forma lenta, dotando de mayor densidad a la madera que producen.

Blandas

Las maderas blandas, por el contrario, suelen ser producidas por árboles de gimnospermas, de semilla desnuda. Los mayores productores de maderas blandas para fabricación de muebles son las coníferas, especialmente pinos y abetos. Representan el 80 % de la producción de maderas para muebles.

 

Las mejores maderas para muebles

En realidad, se utilizan decenas de especies vegetales para fabricar muebles, sin embargo, las siguientes son las más utilizadas en todo el mundo. Estas son las características de las maderas para muebles más utilizadas.

Roble

Asociamos el roble a la dureza y efectivamente es el atributo más destacado de este tipo de madera, de color pardo amarillento. Si quieres que tus muebles duren muchos años, esta es una buena elección. Otra de sus ventajas es que viene en una amplia gama de colores y acepta cualquier tipo de acabados. Puedes ver muebles de roble en la decoración de interiores rústicos y tradicionales.

El roble es una madera asociada a la resistencia, se trata de una madera muy dura que apenas necesita mantenimiento, especialmente en muebles de interior.

Castaño

Parecida a la madera de roble y también de gran resistencia y duración. Se emplea sobre todo en puertas de muebles de cocina. Una vez más, una opción a tener en cuenta si buscamos un mobiliario de larga vida. Otros tipos de madera dura son el nogal, la encina y el olivo.

El castaño adquiere un tono más oscuro, por lo que es utilizado para muebles de diseño y mobiliario tradicional.

Caoba

Hablar de caoba es hablar de calidad. Los muebles de esta madera siempre se han asociado a cierto status económicos. Esta madera produce muebles de gran clase, pero requiere ciertos cuidados especiales, como algo de humedad en el ambiente y protegerlos de la exposición al sol.

Los muebles de caoba son caros, pero extremadamente elegantes. Si quieres decorar tu casa con una pieza especial, sin duda, te recomendamos que busques una pieza fabricada con caoba.

Teca

Dureza y resistencia son las claves de la teca. Este tipo de madera se usa sobre todo en muebles de estilo colonial. Su origen (procede de la Tectona Grandis, un árbol frondoso del sudeste asiático), favorece su resistencia.

Existe una gran variedad en muebles de teca, que combinan con cualquier tipo de estilo decorativo.

Pino

Una madera muy fácil de trabajar y por tanto muy utilizada también. Ideal para un mobiliario juvenil, la madera de pino se puede decapar, teñir y encerar, pudiendo hacer muebles de casi cualquier color. Además, ofrece una gran relación calidad-precio. En el lado negativo de la balanza está el hecho de que al ser una madera blanda es más propensa a los arañazos.

Los muebles fabricados con pino son muy económicos, así que si buscas mobiliario barato para tu vivienda, el pino es siempre una buena opción.

Cerezo

La madera de cerezo se caracteriza por un bonito tono rojizo. Aunque frágil comparada con el roble, se utiliza mucho en mobiliario actual, por sus líneas rectas. Otra de sus ventajas es que es muy fácil de limpiar y de mantener, aunque hay que tener cuidado de que no le dé demasiado el sol, para evitar la decoloración.

Una de las grandes cuestiones a la hora de acondicionar una casa es si poner parquet o tarima flotante. No es una decisión fácil, pues si te equivocas cambiarlo puede suponerte un auténtico quebradero de cabeza. Para que elijas bien, vamos a mostrarte las diferencias entre ambas opciones.

Diferencias entre parquet y tarima flotante

El parquet es un tipo de suelo formado por tablillas de madera de aproximadamente 1 cm de espesor. El ancho de las tablillas es variable, pero el largo no suele superar los 45 cm. El parquet sustituye al suelo actual de la vivienda, por lo que para instalarlo hay que retirar el pavimento anterior. Luego hay que pegarlo al suelo, acuchillarlo para que quede nivelado y barnizarlo.

Por otro lado, la tarima flotante, también llamada parquet flotante o parquet encolado puede estar hecha de madera o de imitación de madera. A diferencia del parquet, no es realmente un tipo de suelo ya que se coloca sobre el suelo base (de ahí que se las llame flotantes). Su instalación es por tanto más sencilla.

Características del Parquet

Existen diferentes tipos de parquet, sin embargo, todos ellos comparten una serie de características generales que analizamos a continuación.

  • El parquet está hecho de madera natural, por tanto puede sufrir variaciones relacionadas con los cambios de temperatura, niveles de humedad en el ambiente, etc.
  • El parquet se genera a partir de diferentes capas de madera, que comienzan en un soporte, incluyen un núcleo capaz de absorber golpes y proporciona estabilidad y una capa superficial, que será la que quede visible.
  • Todas las láminas de parquet son tratadas antes de su instalación. Habitualmente se incorporan a la capa superficial varias capas de lacado o aceite protector.
  • Según la normativa europea, el parquet debe tener un grosor mínimo de 2,5 mm. antes de su colocación, si la lámina no supera esta medida no se considerará parquet.

Características de la Tarima

La tarima se coloca directamente sobre el suelo ya instalado, por eso su instalación es más rápida y sencilla.

Existen tres tipos de tarima flotante, que presentan diferentes características:

  • Suelos laminados: Se trata de tableros fabricados habitualmente en fibra prensada, que además ofrece una resistencia muy alta.
  • Suelos vinílicos: Son los suelos más resistentes a la humedad, aunque es necesario añadirles una protección adicional para evitar que se decoloren.
  • Tarimas macizas o multicapa: Habitualmente se fabrican a base de diferentes capas de varios materiales, con una superficie de madera de gran calidad y alta resistencia.